Friday, June 23, 2006


DINÁMICA PARA IMPLEMENTAR EN TU SALA DE CLASES
Un Material de Apoyo Metodológico, que fue tomado de la Red de orientación de España, Ustedes pueden adaptar y realizar esta positiva e instructiva actividad, tratando de resaltar los DEBERES DEL ALUMNO(A), tan poco conocidos.

DERECHOS Y DEBERES DE LOS ALUMNOS

Lectura y análisis del Real Decreto de Derechos y Deberes de los alumnos:
Se distribuye la clase en grupos (cuatro a seis) y cada uno de los grupos, previa lectura, analiza y comenta los derechos o deberes que les hayan correspondido, sin que se repitan en los distintos grupos.
· Se hace la puesta en común siguiendo los siguientes puntos:
§ Lectura de cada uno de los derechos o deberes del Real Decreto.
§ Comentarios del grupo
§ Relacionar con aspectos cotidianos de la vida del Centro.
Establecer las normas del grupo-clase, de acuerdo con el marco establecido en el Real Decreto 732/95, de 5 de mayo, las normas generales del Centro y las normas que el grupo considera que debe seguir para un mejor aprovechamiento de las clases y para conseguir un buen clima de relación en el grupo.
Individualmente, cada alumno contesta las cuestiones que se plantean a continuación.
· Normas de comportamiento que todos deben cumplir para que la clase funcione.
· Ventajas individuales y grupales que se pueden obtener de dicho cumplimiento.
· Responsabilidades individuales para que se respeten dichas normas.
· Sanciones que se aplicarían a los que no cumpliesen las normas.
Posteriormente se forman grupos de cuatro y se hace una primera puesta en común de las respuestas individuales sobre normas de grupo.
Por último, los representantes de cada grupo exponen las conclusiones a las que han llegado.
Se pueden fijar por escrito (carteles, documento,...) las normas que el grupo acuerde seguir y nombrar a los responsables (por turnos, no tiene que ser el delegado/a) de velar por su cumplimiento
DERECHOS Y DEBERES DE LOS ALUMNOS Y NORMAS DE CONVIVENCIA
(Según el Real Decreto 732/95, de 5 de mayo ESPAÑA)
DERECHOS DE LOS ALUMNOS (extracto)
1. Recibir una información que asegure el pleno desarrollo de su personalidad.
2. Tener una jornada de trabajo escolar acomodada a su edad.
3. Que no se les discrimine por razón de nacimiento, raza, sexo, capacidad económica, nivel social, convicciones políticas, morales o religiosas, así como por discapacidades físicas, sensoriales y psíquicas, o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
4. Respecto a su libertad de conciencia, convicciones religiosas, morales o ideológicas, así como a su intimidad en lo que respecta a tales creencias o convicciones.
5. A la libertad de expresión, sin perjuicio de los derechos de todos los miembros de la comunidad educativa y el respeto que merecen las instituciones de acuerdo con los principios y derechos constitucionales.
6. A manifestar su discrepancia respecto a las decisiones educativas que les afecten.
7. A que el rendimiento escolar sea evaluado con plena objetividad.
8. A que las pruebas de evaluación estén en concordancia con el nivel establecido en los Departamentos en sus programaciones. A conocer en plazo razonable los resultados de esas pruebas.
9. A recibir orientación escolar y profesional.
10. A que su actividad académica se desarrolle en las debidas condiciones de seguridad e higiene.
11. A que se respete su integridad física y moral y su dignidad personal, no pudiendo ser objeto, en ningún caso, de tratos vejatorios o degradantes.
12. A que el Instituto guarde reserva sobre toda aquella información de que disponga acerca de las circunstancias personales y familiares del alumno.
13. A participar en el funcionamiento y en la vida del Instituto, en la actividad escolar y en la gestión del mismo.

14. A elegir, mediante sufragio directo y secreto a sus representantes en el Consejo Escolar y a los delegados del grupo.
15. A participar, en calidad de voluntarios, en las actividades del Instituto.
16. A ser informados por los miembros de la Junta de Delegados y por los representantes de las asociaciones de alumnos tanto de las cuestiones propias del Centro como de las que afecten a otros centros docentes y al sistema educativo en general.
17. A reunirse en el Instituto para actividades de carácter escolar o extraescolar que formen parte del proyecto educativo del centro, así como para aquellas otras a las que pueda atribuirse una finalidad educativa o formativa. La dirección garantizará el ejercicio del derecho de reu nión de los alumnos dentro del horario del centro. A utilizar las instalaciones del Instituto, según el Reglamento de Régimen Interior.

DEBERES DE LOS ALUMNOS (extracto)

1. Asistir a clase con puntualidad y participar en las actividades orientadas al desarrollo de los planes de estudio.
2. Cumplir y respetar los horarios aprobados par el desarrollo de las actividades del Instituto.
3. Seguir las orientaciones del profesorado respecto a su aprendizaje y mostrarle el debido respeto y consideración.
4. Respetar el ejercicio del derecho al estudio de sus compañeros.
5. Respetar la libertad de conciencia y las convicciones religiosas y morales, así como la dignidad, integridad e intimidad de todos los miembros de la comunidad educativa.
6. La no discriminación de ningún miembro de la comunidad educativa por razón de raza, sexo o por cualquier otra circunstancia personal o social.
7. Respetar el Proyecto Educativo del Instituto, de acuerdo con la legislación vigente.
8. Cuidar y utilizar correctamente los bienes muebles e instalaciones del Centro y respetar las pertenecías de los otros miembros de la comunidad educativa.
9. Participar en la vida y funcionamiento del Centro.
10. Facilitar la comunicación entre sus padres y/o representantes legales y el Instituto.
11. Abstenerse de fumar en las aulas, talleres y laboratorios, así como en los pasillos.
12. Acudir al Instituto provistos de los medios establecidos en cada materia o actividad como instrumentos de trabajo.
13. Guardar silencio y prestar atención durante las explicaciones del profesor, sin perjuicio de solicitar las explicaciones complementarias y aclaraciones que el alumno estime pertinentes.
14. No distraer innecesariamente la atención de sus compañeros durante las horas lectivas.
15. Presentar en el tiempo establecido los ejercicios y trabajos propuestos.
16. Intervenir en las actividades y ejercicios propuestos durante las clases, según las instrucciones dadas al respecto.
17. Efectuar los controles y pruebas objetivas previstos en la programación a efectos de evaluación del rendimiento escolar.
18. Solicitar permiso a su tutor/a, en caso de alumnos menores de edad, para ausentarse del Instituto durante el horario lectivo.
19. Contribuir al mantenimiento y la salubridad del Instituto.

CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA

1. Los actos de indisciplina, injuria u ofensas graves contra los miembros de la comunidad educativa.
2. La reiteración, en un mismo curso escolar, de conductas contrarias a las normas de convivencia recogidas en el capítulo 11 del título IV de este Real Decreto.
3. La agresión grave física o moral contra los demás miembros de la comunidad educativa o la discriminación grave por cualquiera de las razones enumeradas en el artículo 1 2.2.a) de este Real Decreto.

4. La suplantación de personalidad en actos de la vida docente, y la falsificación o sustracción de documentos académicos.
5. Los daños graves causados por uso indebido o intencionadamente en los locales, material o documentos del Centro, o en los bienes de otros miembros de la comunidad educativa.
6. Los actos injustificados que perturben gravemente el normal desarrollo de las actividades del Centro.
7. Las actuaciones perjudiciales para la salud y la integridad personal de los miembros de la comunidad educativa del Centro, o la incitación a las mismas.
8. El incumplimiento de las sanciones impuestas.

DERECHOS DE LOS ALUMNOS
1. Recibir una información que asegure el pleno desarrollo de su personalidad.
2. Tener una jornada de trabajo escolar acomodada a su edad.
3. Que no se les discrimine por razón de nacimiento, raza, sexo, capacidad económica, nivel social, convicciones políticas, morales o religiosas, así como por discapacidades físicas, sensoriales y psíquicas, o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
4. Respecto a su libertad de conciencia, convicciones religiosas, morales o ideológicas, así como a su intimidad en lo que respecta a tales creencias o convicciones.

Comentar cada uno de estos derechos de los alumnos:

1

2

3

4

Actuaciones que corresponden a cada uno para respetar estos derechos:
DEBERES DE LOS ALUMNOS
1. Asistir a clase con puntualidad y participar en las actividades orientadas al desarrollo de los planes de estudio.
2. Cumplir y respetar los horarios aprobados par el desarrollo de las actividades del Instituto.
3. Seguir las orientaciones del profesorado respecto a su aprendizaje y mostrarle el debido respeto y consideración.
4. Respetar el ejercicio del derecho al estudio de sus compañeros.
5. Respetar la libertad de conciencia y las convicciones religiosas y morales, así como la dignidad, integridad e intimidad de todos los miembros de la comunidad educativa.

Comentar cada uno de estos deberes:
1

2

3

4

5

Cómo se debe actuar para respetar estos deberes:
Se repite el esquema con los demás deberes y derechos

Thursday, June 22, 2006


NO ESTOY SOLO
ACTIVIDAD INDIVIDUAL
“Recorrido imaginario por el cuerpo”
Se invita a los alumnos a hacer un viaje imaginario por su cuerpo. Para ello hay que preparar el ambiente adecuado. Un fondo musical muy suave puede ayudar a que se metan dentro de sí y echen a volar la imaginación. Se les pedirá que adopten una posición cómoda para que realicen el ejercicio.

Una vez dispuestos para tal fin, el docente irá conduciéndolos en el viaje, con voz clara y pausada...
En este momento me dispongo a viajar por mi cuerpo, voy entrando con gran ánimo y alegría.
Me voy a los ojos. A través de ellos puedo mirar a los demás, contemplar la naturaleza, admirar los vivos colores de las flores, el vuelo de los pájaros, el azul del cielo, el brillo de las estrellas. Puedo contemplar la pobreza y la riqueza, puedo ver el mundo que es mi mundo, observar mi cuerpo en toda su plenitud. Y me quedo por un instante extasiado concientizando que a través de los ojos me relaciono con el mundo con las personas.
Luego paso a la nariz. A través de esta percibo la diversidad de olores que hay en la naturaleza, el aroma de las flores el sudor y el humor de los cuerpos, con el olfato entro en contacto con el mundo exterior a mí, ese mundo por el que me muevo a través de mis pies, que me llevan por donde quiero, a encontrarme con personas, animales, objetos, a interactuar con ellos.
Con las manos voy palpando la infinidad de texturas, voy sintiendo el calor y el frío a través de toda mi piel que actúa como un especialísimo receptor de informaciones, con ellas estrecho las manos de los demás, puedo preparar mis alimentos, alimentarme, trabajar, ofrecer caricias, tocarme, tocar, en fin voy encontrando progresivamente que mi cuerpo está totalmente diseñado para entrar en relación con los demás con el mundo.
La boca, con ella expreso la palabra que brota desde lo profundo de mi ser, comunico mis ideas y sentimientos a los demás, expreso palabras de amor y de odio; con la palabra vamos por la vida construyendo o destruyendo.
Y ahora, vamos a los oídos, ellos están puestos allí para capturar todos los sonidos, nos ponen en contacto, nos mantienen informados de cuanto acontece a nuestro alrededor. Podrían imaginar si nuestros oídos no funcionaran, cuantos sonidos maravillosos dejaríamos de escuchar, el canto de los pájaros que revolotea por el bosque, el griterío de los niños que felices se lanzan en alocada carrera gritando ¡libertad, libertad!.
Ven, ¡qué sabroso es viajar por nuestro cuerpo! Realmente somos criaturas de Dios hechas por amor y para el amor y hemos de valorar todo lo que somos y cuanto tenemos.
Vamos llegando al final de este viaje, volvemos al lugar donde estamos, miramos a nuestro alrededor, escuchamos todos los sonidos que nos envuelven, sonreímos a la vida, tocamos partes de nuestro cuerpo, movemos los pies, nos estiramos.
¡Hemos llegado nuevamente a casa!
¡Arriba!

TRABAJO SUBGRUPAL
Se conforman pequeños grupos de trabajo invitándolos a compartir en torno a:
· ¿Cómo se sintieron durante el viaje?
· ¿Habían hecho antes una experiencia igual?
· ¿Qué relación tienen las partes de su cuerpo con los demás?
· ¿Qué valoración le estás dando a tu cuerpo?
· ¿De qué manera lo cuidas? ¿Realizas algún ejercicio físico para mantenerte saludable?
· ¿Qué puede dañar el cuerpo?

TRABAJO PERSONAL
Se invitará a los alumnos a que en silencio respondan los siguientes interrogantes:
· ¿Sientes que estás solo o acompañado en la vida?
· Haz una lista de las personas que viven contigo, que te quieren y que te hacen compañía.
· Escribe una carta a la persona que tu consideras más importante en tu vida
Al concluir, se les invita a que compartan libremente con el compañero o compañera que lo deseen el trabajo realizado. Si alguno se sintiera cohibido a hacerlo, lo conveniente es acercarse y motivarlo sin que se sienta presionado, respetando siempre la libertad de cada uno, eso es acompañarlo.

PLENARIA
Lograr que en la plenaria un alto porcentaje de los alumnos expresen lo que sintieron y lo que discutieron en los subgrupos en función de los interrogantes propuestos. En la plenaria el docente debe lograr que los alumnos lleguen a conclusiones interesantes, que tomen nota de ellas en su cuaderno de trabajo.

COMPROMISO
¿Qué actitud asumirá en la escuela y en el hogar para contribuir al crecimiento y desarrollo de los demás?


OSANGACAR-CHILE

NO ESTOY SOLO
ACTIVIDAD INDIVIDUAL
“Recorrido imaginario por el cuerpo”
Se invita a los alumnos a hacer un viaje imaginario por su cuerpo. Para ello hay que preparar el ambiente adecuado. Un fondo musical muy suave puede ayudar a que se metan dentro de sí y echen a volar la imaginación. Se les pedirá que adopten una posición cómoda para que realicen el ejercicio.

Una vez dispuestos para tal fin, el docente irá conduciéndolos en el viaje, con voz clara y pausada...
En este momento me dispongo a viajar por mi cuerpo, voy entrando con gran ánimo y alegría.
Me voy a los ojos. A través de ellos puedo mirar a los demás, contemplar la naturaleza, admirar los vivos colores de las flores, el vuelo de los pájaros, el azul del cielo, el brillo de las estrellas. Puedo contemplar la pobreza y la riqueza, puedo ver el mundo que es mi mundo, observar mi cuerpo en toda su plenitud. Y me quedo por un instante extasiado concientizando que a través de los ojos me relaciono con el mundo con las personas.
Luego paso a la nariz. A través de esta percibo la diversidad de olores que hay en la naturaleza, el aroma de las flores el sudor y el humor de los cuerpos, con el olfato entro en contacto con el mundo exterior a mí, ese mundo por el que me muevo a través de mis pies, que me llevan por donde quiero, a encontrarme con personas, animales, objetos, a interactuar con ellos.
Con las manos voy palpando la infinidad de texturas, voy sintiendo el calor y el frío a través de toda mi piel que actúa como un especialísimo receptor de informaciones, con ellas estrecho las manos de los demás, puedo preparar mis alimentos, alimentarme, trabajar, ofrecer caricias, tocarme, tocar, en fin voy encontrando progresivamente que mi cuerpo está totalmente diseñado para entrar en relación con los demás con el mundo.
La boca, con ella expreso la palabra que brota desde lo profundo de mi ser, comunico mis ideas y sentimientos a los demás, expreso palabras de amor y de odio; con la palabra vamos por la vida construyendo o destruyendo.
Y ahora, vamos a los oídos, ellos están puestos allí para capturar todos los sonidos, nos ponen en contacto, nos mantienen informados de cuanto acontece a nuestro alrededor. Podrían imaginar si nuestros oídos no funcionaran, cuantos sonidos maravillosos dejaríamos de escuchar, el canto de los pájaros que revolotea por el bosque, el griterío de los niños que felices se lanzan en alocada carrera gritando ¡libertad, libertad!.
Ven, ¡qué sabroso es viajar por nuestro cuerpo! Realmente somos criaturas de Dios hechas por amor y para el amor y hemos de valorar todo lo que somos y cuanto tenemos.
Vamos llegando al final de este viaje, volvemos al lugar donde estamos, miramos a nuestro alrededor, escuchamos todos los sonidos que nos envuelven, sonreímos a la vida, tocamos partes de nuestro cuerpo, movemos los pies, nos estiramos.
¡Hemos llegado nuevamente a casa!
¡Arriba!

TRABAJO SUBGRUPAL
Se conforman pequeños grupos de trabajo invitándolos a compartir en torno a:
· ¿Cómo se sintieron durante el viaje?
· ¿Habían hecho antes una experiencia igual?
· ¿Qué relación tienen las partes de su cuerpo con los demás?
· ¿Qué valoración le estás dando a tu cuerpo?
· ¿De qué manera lo cuidas? ¿Realizas algún ejercicio físico para mantenerte saludable?
· ¿Qué puede dañar el cuerpo?

TRABAJO PERSONAL
Se invitará a los alumnos a que en silencio respondan los siguientes interrogantes:
· ¿Sientes que estás solo o acompañado en la vida?
· Haz una lista de las personas que viven contigo, que te quieren y que te hacen compañía.
· Escribe una carta a la persona que tu consideras más importante en tu vida
Al concluir, se les invita a que compartan libremente con el compañero o compañera que lo deseen el trabajo realizado. Si alguno se sintiera cohibido a hacerlo, lo conveniente es acercarse y motivarlo sin que se sienta presionado, respetando siempre la libertad de cada uno, eso es acompañarlo.

PLENARIA
Lograr que en la plenaria un alto porcentaje de los alumnos expresen lo que sintieron y lo que discutieron en los subgrupos en función de los interrogantes propuestos. En la plenaria el docente debe lograr que los alumnos lleguen a conclusiones interesantes, que tomen nota de ellas en su cuaderno de trabajo.

COMPROMISO
¿Qué actitud asumirá en la escuela y en el hogar para contribuir al crecimiento y desarrollo de los demás?


OSANGACAR-CHILE

Tuesday, June 20, 2006

La tartamudez también va a la escuela...


"Mis amigos me burlan, se ríen de mí""Creen que por ser tartamudo soy tonto""Prefiero no hablar porque sé que me voy a trabar""Todo el tiempo me toman de punto, soy el blanco de todas las cargadas"
Estos son algunos de los comentarios que niños y personas con tartamudez vuelcan sobre su experiencia escolar en cuanto a su grupo de pares, en mayor o menor medida se sienten discriminados y blanco de toda burla o crueldad de parte de sus compañeros, se sienten vulnerables, indefensos, inferiores, la sensación de impotencia aumenta año tras año para llegar a su punto culmine en la adolescencia, donde toda dificultad o diferencia se destaca en su máxima expresión.
La tartamudez es una dificultad que se caracteriza por un aumento de la tensión verbal y corporal en el momento de la comunicación. Se puede describir como un desorden en el curso fluido de los movimientos del habla que se caracteriza por interrupciones más cortas o más largas de los mismos. Al observarlas, estas interrupciones de la fluidez pueden tener características, tales como la repetición de sonidos, sílabas o palabras, prolongaciones y pausas, como resultado de bloqueos motores.
Estas dificultades en la fluidez del habla suelen manifestarse a partir de los 2, o 3 años de edad, y suelen confundirse con los "errores normales de la fluidez" que también pueden manifestarse en estas edades. Pudimos ver que el ámbito escolar no escapa al desconocimiento general que se tiene sobre este tema.
La escuela puede llegar a ser estresante para algunos niños. Para aquél que tiene temor a leer en voz alta, a hablar en clase, a responder preguntas, a actuar, y/o hasta a hablar en los recreos, puede producir una ansiedad particular.
Si Ud. como docente puede prevenir o modificar estos sentimientos, si puede lograr que el niño disfluente y sus pares se entiendan, que no hay nada de qué avergonzarse; habrá hecho un gran camino para evitarle a una persona un gran sufrimiento.
Ahora sabemos que los niños con esta dificultad les cuesta relacionarse con los demás, especialmente en edad escolar, donde su propia imagen esta directamente relacionada con "la imagen que el otro tiene de mi".
El docente será quien nos ayude a suplir estas falencias ya sea detectando a tiempo una tartamudez, o dándole al niño seguridad dentro del aula.
E.I.A.T. es un equipo de profesionales especializados en el tema ”Tartamudez” centrados en brindar asesoramiento dentro de los ámbitos de nuestra sociedad, en particular el ämbito docente, y asi lograr prevenir al niño que tiene “saltitos al hablar” de una dificultad que lo acompañe toda su vida.
A partir de Junio de 2001 hemos editado la primera Guía de Asesoramiento para Docentes, la cuál aporta estrategias sobre cómo manejarse con un niño que tartamudea en clase.
Esta guía es un elemento muy valioso ya que ayudará a aumentar la detección y la prevención de esta dificultad.
Fga. María Eugenia RamírezCoordinadora E.I.A.T.
Equipo integral de asesoramiento en tartamudeze.mail:
eiat_@hotmail.comhttp://eiat.8k.com
DEJANOS TUS COMENTARIOS Y SUGERENCIAS. LOS REVISAMOS CADA DÍA

"NO ESTOY NI AHI CON NADA"
EL NIHAISMO ESCOLAR CHILENO
Es muy frecuente que la apatía de parte de nuestros y nuestras alumnas, nos quite el entusiasmo de educar. El Licenciado en Psicología y Filosofía Sr.Rodolfo Valentini. Argentino y especialista en la temática, nos aporta algunas pistas de interes. Disfrutemos este material.
LA FAMOSA APATIA ESCOLAR
La pasión no solo es constitutiva del ser humano sino principio de toda comunidad y sociedad, la misma se relaciona con la creatividad y la acción. Es decir, la pasión se pone en juego en la acción. En todo acto creativo el sujeto se funda y, a la vez, se enajena en la pasión permitiendo que las pasiones alegres triunfen sobre las pasiones tristes, el amor sobre el odio, el sentimiento de lo maravilloso sobre el sentimiento de lo siniestro" Enrique Carpintero
" Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión" Walt Witman
Los que trabajamos junto con docentes tratando de acompañarlos oficiando de co-pensores en la dura tarea de crecer como educadores y de realizar aportes para la transformación de la educación, recibimos a menudo consultas respecto al comportamiento de niños y adolescentes denominado "apatía". Estos educadores señalan a este fenómeno que se ha incrementado en estos últimos tiempos y que afecta a un sinnúmero de alumnos de todas las edades, como "una falta de interés" en el colegio, en las actividades, en el futuro, etc.

Por supuesto que la apatía como afección ha sido muy estudiada competentemente por profesionales de todas las ciencias humanas y tratada en ámbitos terapéuticos de prevención de salud mental. Lo que me lleva a desarrollar este entramado de reflexiones es la necesidad de brindar una respuesta que esperan estos docentes respecto a la posibilidad de hacer algo en la tarea cotidiana respecto a este fenómeno que además, parece exceder el ámbito escolar para instalarse en la misma sociedad.

Pero, qué significa "apatía"? Ninguna consideración debería obviar la pregunta ya que esta nos conduce al significado profundo del término y nos permitirá desprender de ella las consideraciones. El término "apatía" proviene de dos vertientes etimológicas: el verbo p£scw (pasjo) en griego significa en primer lugar, "estar afectado por una pasión o sentimiento; experimentar alguna impresión placentera o dolorosa" De allí se deriva p£qoj (pathos) que significa "pasión (en todos sus sentidos); sentimiento, sensación, emoción. En la vertiente latina, muy emparentada con la griega, y que luego pasará al castellano, se utiliza el verbo "patior": padecer, sufrir, soportar, tolerar, consentir, permitir" y sus derivados: "patiens" : el paciente y "patientia" : tolerancia, sumisión. Nótese las sutiles diferencias entre las dos vertientes, la griega y la latina
Por otro lado, la palabra "apatía", lleva un prefijo "a" , uno de cuyos significados es el de "privación, falta de, impotencia". Reunidos todos estos datos, ¿qué nos aporta este análisis lingüístico al tema que nos ocupa? Precisamente nos indica que "algo se ha retirado, suprimido, privado" y ese algo es "la pasión, el sentimiento, la experiencia". La apatía conforma así un estado de sustracción, de ocultamiento, se supresión de estados emocionales, apareciendo como una sensación de vacío, de ausencia. Y lo curioso es que una pequeña partícula, la letra "a" nos ha dado la pista para descubrir en contenido de este fenómeno.

Y esto es lo que los docentes señalan en su práctica pedagógica: los niños y los adolescentes, ¿qué es lo que retiran, sustraen de su vida escolar? ¿De qué se privan? ¿Se trata solo de una situación de tipo personal o está en juego intrincadas redes sociales de interacción? ¿Porqué sucede esto? ¿Cuáles son sus causas? Las siguientes reflexiones tratarán de tejer la trama y la urdimbre de la respuesta a esta problemática.

La primera respuesta a estas preguntas es formular otra pregunta: ¿Cuál es la situación de niños y adolescentes en el sistema educativo? El paso por el sistema educativo se corresponde a las etapas de la niñez, la pubertad y adolescencia, momentos de ansiedad y de incertidumbre, donde se da una apertura a lo social que trasciende el reducido mundo familiar, muchas veces sin recibir ayuda por parte de las personas adultas. Durante estos años, los alumnos en la escuela no solo aprenden contenidos curriculares, sino otra programación oculta, sutil y silenciosa con la que aprenden reglas de interacción social, relaciones de poder, valores que difieren de los que se predican y que se actúan más allá del lenguaje verbal. Las modalidades de vinculación autoritaria se trasmiten en los estilos de comunicación y aprendizaje y se evidencian en la obsesión por la uniformidad y reglamentaciones disciplinarias, en la ausencia de diálogo, en las actitudes intolerantes frente al disenso. Para muchos alumnos, la escuela se ha convertido en una deshumanizada oficina expendedora de títulos y certificados; en un lugar donde no hay lugar para lo nuevo, lo imprevisto, lo diferente; donde la indisciplina solo es vivida como un ataque personal a los adultos que detentan la autoridad. El alumno que transita los abruptos caminos (curricula) del sistema educativo, también percibe la dicotomía entre aprendizajes escolares y extra-escolares (abismo) Vive el aprendizaje como algo cuya justificación y utilidad está encerrada en si misma; desarrolla actividades organizadas por profesores cuya finalidad muchas veces desconoce. Tiene presente "qué tiene que estudiar", algunas veces no tiene idea de "cómo", ni "para qué" lo tiene que hacer. Percibe objetos frecuentes y naturales de la vida escolar: libros, papeles, pizarrones, tizas, etc. y también el despojo de lo que le es "propio".
Si se le preguntara para que sirve lo que está estudiando, las respuestas rondarían alrededor del modelo de sociedad: un modelo de "acumulación" y de "marginación" : "pocos llegan, solo los dotados" . Los contenidos los siente como impuestos y ligados rígidamente al contexto en el que fueron aprendidos y su aplicación es posible en contextos similares: el aula. La prioridad excesiva a un reducido sector de la personalidad, hace que el énfasis esté puesto en algunos factores intelectuales: el "retener" y el "repetir": exigencias casi exclusivas de los exámenes finales que por algo se llaman finales: toda la educación apunta y termina en ellos.
No es extraño que muchos docentes se pregunten con razón qué es lo que el alumno "retira", "suprime" en su vida escolar. Es precisamente lo que queda afuera de estos exclusivos factores antes mencionados: el sentir, el experimentar, el observar, el investigar, el intuir, el querer, la pasión por el descubrir, etc.
Hace poco se realizó una encuesta en un colegio de educación técnica entre alumnos de los últimos años.. Una de las preguntas consistía en señalar "¿qué características de la escuela son más importantes para Ud.?" Algunas respuestas reflejaban el pensamiento de casi todos los entrevistados, como por ejemplo: "Una de las características que me parece importante es que cada vez que paso de año, te dan menos ganas de estudiar" . Esto de "menos ganas de",¿no hace recordar a algo?

La segregación escolar y las clasificaciones de los niños en el colegio, son otras de las formas brutales de moldeado ("formación", que se le dice) que con frecuencia la escuela realiza. Hay poca preocupación por la personalidad de cada alumno y por el respeto que se merece y la poca que existe, se desvía hacia la categorización y el "etiquetaje" El ejercicio del poder con frecuencia, se manifiesta sutilmente en juicios, muestras de impaciencia, gestos despreciativos y comentarios desvalorizadores, arrebatos de ira e irritación y los gritos estentóreos (las consultas a los fonoaudiologos, lo atestiguan) Y a todo esto hay que agregar la autodesvalorización del niño y del adolescente como forma de reacción ante el ambiente desvalorizador. Recuérdese que los famosos mecanismos de defensa estudiados por el psicoanálisis también pueden ser reinterpretados sistémicamente como "mecanismos de intercambio" con el medio ambiente.
El niño desde su más temprana edad va formando lo que se ha denominado el "autoconcepto": el conocimiento que tiene de si mismo. El comportamiento posterior depende de ese autoconcepto en cuanto que el mismo se comportará según lo que cree que es capaz y no tanto por lo que realmente es. De ahí que muchos alumnos anticipen porque "creen saber" los resultados de su actitud. Los indicadores son las reacciones de los adultos que lo rodean; lo que éstos esperan del niño condiciona severamente lo que el niño hará. Si se le anticipa un hipotético fracaso, los esfuerzos serán mínimos y esperará malos resultados, dando a los adultos la comprobación de la certeza de sus juicios al tiempo que los refuerzan en sus actitudes desvalorizadoras, generándose así lo que se denomina un "circuito de realimentación". En realidad no existe un autoconcepto que no haya pasado por los demás. Los niveles de aspiración de los alumnos generalmente están en función de lo que esperan sus docentes. Estas expectativas sobre los alumnos pueden convertirse en "profecías" que se cumplen a si mismas. Habría que recordar aquí las investigaciones en el área de la psicología social que se realizaron y que siguen realizándose con los mismos resultados respecto al fenómeno denominado "efecto Pigmalion" (que hace referencia al personaje mitológico que se enamora de su propia obra de tal manera que le impregna vida)
El alumno se ve en los otros como en un espejo y acaba acomodándose a lo que los otros esperan de él. Es fácil comprobar en ámbitos escolares, la correlación existente entre "malas notas" y una autoimagen negativa: al fracaso escolar se lo identifica con el fracaso personal. El tamiz con que se mide a la persona del alumno muchas veces es exclusivamente escolar: "el estudiante se ha comido a la persona"
La apatía no es un fenómeno estático para ser estudiado en un gabinete; tiene un destino dinámico: nace, se desarrolla, lleva al desinterés, el desinterés engendra al aburrimiento y éste muestra muchas caras: la pasividad, la inercia, la tristeza e incluso algo muy nuestro: la bronca y desde allí comienza acercarse al otro polo de la apatía: la agresión rebelde. No es muy extraño encontrar sobre todo en adolescentes la alternancia entre apatía, inercia y exasperación en los comportamientos escolares y extra-escolares. Del rechazo pasivo: apatía, inercia, inhibición, ensueño, escape, ausencia, al rechazo activo: agresividad, rebelión.
Algunos especialistas se han referido a una situación como de contagio: la apatía y el aburrimiento se trasmiten de un alumno a otro, de los alumnos a los profesores, de los profesores a los alumnos y la institución contagia a todos.
Todo lo que se ha señalado sobre la apatía en niños y adolescentes, podría ser referido a los docentes y educadores. Es que en algún momento los docentes pasan a ocupar el mismo lugar del alumno en el sistema educativo: el lugar de la desvalorización, la no participación, la marginación en las decisiones, la explotación como trabajador de la educación, la coerción, etc. generando inexorablemente la mutilación afectiva que implica la apatía y que luego es trasmitida (si se puede decir así) al alumno
El docente y el educador pueden pensar que sus intenciones son buenas (y ser así en el nivel conciente) puede pretender la reflexión critica, aprendizaje creador, enseñanza activa, promoción de la personalidad, rescate del sujeto, etc., etc. pero definir el vinculo pedagógico como vínculo de dependencia y sometimiento, y aquí es donde se da una de las contradicciones más severas que sufren muchos docentes que de muy buena fe e intenciones más que nobles, se quejan de comprobar que sus alumnos están afectados por este sindrome del desinterés y la apatía.
Se predica los méritos del aprendizaje activo, pero en virtud de los supuestos de una natural dependencia, cuanto más pasivo sea el alumno, se cumplirá mejor con los objetivos de una "educación formadora". Y si esto sucediera así, ya está instalada la apatía en el alumno: él sabe que en aras de cumplir con estos objetivos y de ser aceptado deberá "hipotecar" sus propios intereses, su curiosidad, su "pasión". "Mi educación terminó cuando ingresé a la escuela" dijo alguna vez Bernard Shaw.
No es imprescindible que la apatía tenga un rostro trágico o deprimente. No consiste precisamente en esto, sino que el núcleo de la cuestión está en el "retiro" y la "supresión" de la propia pasión por un cumplimiento estricto del "principio de rendimiento". Me aventuraría a afirmar que detrás de niños muy rendidores, se esconde el fenómeno de la apatía por sometimiento. A veces se llama educación a lo que no es más que un adiestramiento.
La apatía y el desinterés tienen muchas fuentes que los engendran. Para poder comprenderlos hay que tener en cuenta: la historia personal, el ambiente familiar, las motivaciones sociales, las influencias de los medios masivos de incomunicación (¿cuántas horas pasa un chico frente al chupete electrónico de la TV?); los modelos propuestos por la sociedad que padres y maestros refuerzan, la situación socioeconómica y política, la tradición cultural, etc. (un famoso pensador del s. XIX lo expresó diciendo: "Los millones y millones de muertos de nuestra historia pasada, nos oprime el cerebro impidiéndonos pensar")
Sin una percepción totalizadora e integradora y un pensamiento sistémico, casi es imposible tener un panorama medianamente certero de este fenómeno. Nos duele profundamente la comprobación de que la escuela no está adaptada a las necesidades actuales ni los educadores lo suficientemente preparados para enfrentar esta problemática.
De la misma manera , el desinterés y la apatía no pueden reducirse solo a un factor psicológico individual. Están indefectiblemente ligados a una reacción frente a un complejo mundo de influencias y relaciones de tipo social. En forma brillante, como todas sus producciones, el padre del psicoanálisis, Don Segismundo, nos ha dado la pauta y la orientación suficiente para entender el fenómeno que nos interesa estudiar:

"La oposición entre psicología individual y psicología social o colectiva, que a primera vista puede parecemos muy profunda, pierde gran parte de su significación en cuanto la sometemos a más detenido examen. La psicología individual se concreta, ciertamente, al hombre aislado e investiga los caminos por los que el mismo intenta alcanzar la satisfacción de sus pulsiones, pero sólo muy pocas veces y bajo determinadas condiciones excepcionales le es dado prescindir de las relaciones del individuo con sus semejantes. En la vida anímica individual aparece integrado siempre, efectivamente, "el otro", como modelo, objeto, auxiliar o adversario, y de este modo, la psicología individual es al mismo tiempo y desde un principio psicología social, en un sentido amplio, pero plenamente justificado. Las relaciones del individuo con sus padres y hermanos, con la persona objeto de su amor y con su médico, esto es, todas aquellas que hasta ahora han sido objeto de la investigación psicoanalítíca, pueden aspirar a ser consideradas como fenómenos sociales, situándose entonces en oposición a ciertos otros procesos, denominados por nosotros narcisistas, en los que la satisfacción de las pulsiones elude la influencia de otras personas o prescinde de éstas en absoluto. De este modo, la oposición entre actos anímicos sociales y narcisistas (Bleuler diría quizás autísticos) ­cae dentro de los dominios de la psicología individual y no justifica una diferenciación entre ésta y la psicología social o colectiva. ( Sigmund Freud "Psicología de las Masas y Análisis del Yo")

¿Se podría aplicar esto mismo a la Psicopedagogía?¿Las dificultades de aprendizaje, son solo debidas al individuo o también "a él, sus vínculos y circunstancias"? . No pocos pedagogos opinan que muchos de los males que sufren los escolares deberían ser buscados en la misma escuela.
Para algunos partícipes y responsables de la actividad educadora, hablar y ni siquiera mencionar las dificultades de la escuela y las falencias y el mal funcionamiento del sistema educativo, es tener "malas ondas" ó "hacer intentos de destruir la escuela". Llevando este razonamiento al extremo, hacen responsables de la desintegración del sistema a los que lo describen y lo diagnostican. De este modo tienen una excelente coartada para abstenerse de cualquier acción sobre esta realidad. Por mi parte pienso que conocer cada vez mejor y más profundo los mecanismos por los cuales se produce el desinterés y la mutilación que supone la apatía, es crear las condiciones para actuar y emprender los cambios profundos que nuestros chicos, adolescentes y jóvenes necesitan para ser ellos mismos, sin mutilaciones afectivas ni intelectuales.
La discusión de si las condiciones descriptas se dan o no, y en qué medida se dan en ámbitos escolares, es superflua: pertenece a otra investigación que ya fue realizada y repetida un sinnúmero de veces. Sería conveniente que el lector de estas notas interprete que si estas condiciones se dan, no importa donde o en qué medida, es probable que el fenómeno de la apatía esté relacionado con ellas. No existe tampoco una relación lineal entre causas y efectos y mucho menos en el terreno de los comportamientos humanos que se sitúan en otro modelo de comprensión y análisis. Los comportamientos humanos siguen un modelo de causalidad circular tomando formas de "bucles de realimentación"
La detección de la apatía como experiencia escolar, es probable (y habrá que probarlo) que esté ligada a la situación que viven los niños y adolescentes dentro y fuera del sistema educativo. También está ligada a otras causas que deberán ser investigadas y relacionadas entre si y esto es más que obvio.
La idealización de las condiciones en que se desarrolla la educación o la negación de sus efectos más desagradables, probablemente no conduzcan ni ayuden en nada a resolver el problema de la apatía escolar. Solo sirven para brindarle una excusa al adulto pero bloquean la posibilidad de preocuparse por el alumno.

(Interrumpo la redacción de esta nota. Una alumna de una carrera de psicopedagogía viene a saludarme. Le pregunto acerca de sus estudios, cómo le van las cosas, si está contenta. Me dice que no; que le va mal en los estudios (sin embargo, la recuerdo como una muy buena alumna) Razón? No puede terminar con una materia porque la han "bochado" tres veces y va para la cuarta. Le pregunto porqué. No sabe. Cree haber estudiado mucho. Sigo preguntando para ver si el profesor le dió razones de porqué no aprueba. Parece que no. Solo recibe por contestación un "no es lo que quiere el profesor". Y qué es lo que quiere el profesor? , insisto inútilmente. No se lo explican. Sigo preguntando: ¿le dijeron cuál es el criterio con el cual se evalúa la materia, cuáles son las exigencias mínimas para aprobar, cuáles son los objetivos a lograr, cómo tiene que preparar la materia, con qué método tiene que estudiar, cuáles son las fallas que tiene que corregir, etc., etc. etc.? Respuesta negativa. Me despido afectuosamente y le ofrezco mi incondicional apoyo para que pueda seguir adelante. (la psicopedagogía es una carrera clave en este momento en un país que necesita aprender) Me agradece pero me dice que "no tiene más ganas de seguir, que no sabe si vale la pena terminar la carrera" . Se va. Me quedo solo. Me indigno. Me lleno de bronca. Siento un calor que me sube por todo el cuerpo....debe ser la pasión...la reconozco...me ha acompañado toda la vida. Siento que estoy vivo...juro seguir luchando por una educación mejor, sin dejar caer los brazos aunque la voz de Leon me resuene en los oídos: "Cinco siglos igual...")

Después de todo lo expresado surge una pregunta muy obvia y es la que se formulan muchos docentes: Qué se puede hacer? El tratamiento de la apatia ¿es solo un problema de los especialistas? ¿es exclusivo del ámbito terapéutico? ¿Es posible emprender una transformación de las estructuras que posibilitan la apatía y el desinterés?¿Cómo se hace?¿Por donde se empieza? La apatía como señalé antes debe ser investigada y tratada desde un enfoque interdisciplinario.
Estas adnotaciones tienen por propósito tratar el enfoque desde el rol del docente y el de la institución. Es imprescindible que estas ideas sean completadas y extendidas a través del rol activo del lector de las mismas.
La primera consideración acerca del rol del docente y del educador es que la tarea más efectiva es la de prevención. Recurro nuevamente a las etimologías: La preposición "pre" significa "antes", "de antemano", "por adelantado". El verbo "venir" tiene varios significados: el de "llegar", "encaminarse hacia" y también el de "estar presente". En la vida cotidiana decimos que alguien vino o dejó de venir señalando que está presente o ausente. Para el tema que estamos tratando la tarea de "estar antes" y de "hacer algo antes de suceder algo" es fundamental y prioritaria.
Ya sabemos como aparece la apatía. El problema a resolver es qué y cómo hacer para impedir que aparezca. No se trata de "luchar en contra" sino de desplegar estrategias para que no se den las condiciones que puedan generar la apatía y el desinterés en los alumnos.
Existe también un punto de partida. ¿Por donde se empieza? El centro de toda la tarea educativa es el alumno, no es el adulto que enseña. A este enfoque se lo ha denominado "concepción de la educación centrada en el aprendizaje" ¿Cuáles son las necesidades del alumno? Las respuestas pueden ser muy variadas según desde donde se lo considere: Seguridad (estabilidad del ambiente); Vivir su autonomía (demandas y rechazos); Medios materiales (espacio y objetos de acción); Modelos de acción (mímesis de apropiación); Conocerse y ser reconocido (diferenciación y afirmación de si) etc. También podemos incluir: sentir que lo elegido le es útil, le interesa y que puede ser dueño de eso; hacer algo que le importe personalmente; no sentirse "inquilino" de un programa ajeno; no sentir que adquiere habilidades "para después"; arriesgarse y "usar" lo aprendido, etc.
¿Cuál es el rol del docente en la situación de aprendizaje? La situación de aprendizaje es social. Los docentes tenemos "socios" en el aprendizaje, no "súbditos". La tarea educativa consiste en organizar las experiencias a través de la comunicación:

§ Dejar que el alumno hable y se exprese
§ Impedir que repita lecciones aprendidas de memoria
§ Inducirlo a utilizar otras capacidades además de las intelectuales
§ Promover la expresión de vivencias personales (qué viste, qué sentiste, cómo lo viviste?) y sobre todo sus opiniones (qué pensás sobre lo que estamos tratando?)
§ Procurar que el alumno establezca con sus compañeros una comunicación "constructiva" y no meramente "informativa"
§ Sacar a flote las capacidades (trabajar con lo mejor que tiene cada uno)
§ Crear un clima donde cada uno se sienta valorado
§ Buscar el modo en que cada alumno triunfe en algo
§ Presentar a la educación como el desarrollo de capacidades (autodespliegue) y no como una carrera de obstáculos o de vallas que hay que saltar
§ Procurar que al alumno aprenda a "amarse a si mismo"
§ Impulsar el crecimiento de la identidad: potenciar y promover más el SER que el TENER
§ Procurar que el "estudiante no se coma a la persona"
§ Acompañar el desarrollo TOTAL de la persona

Cuanto más valorado y aceptado se sienta el alumno más le ayudará a avanzar en sus aprendizajes. Si el docente logra tener una relación auténtica y transparente, de cálida aceptación, de valoración como persona diferente, donde vea al alumno tal cual es, probablemente esto ayude al alumno a experimentar y a comprender aspectos de si mismo, a emprender y enfrentar mejor los problemas. Sería muy ingenuo por otro lado, esperar y pretender que todo se dé en forma mágica. Es un trabajo arduo y no siempre se perciben los resultados; por eso se ha comparado la tarea del educador con la del jardinero:

"Podemos pensar de nosotros mismos no como maestros, sino como jardineros. Un jardinero no hace crecer flores, él trata de darles lo que cree que les ayudará a crecer y ellas crecerán por si mismas. La mente de un niño, al igual que una flor, es una cosa viva. No podemos hacerla crecer metiéndole cosas, al igual que no podemos hacer que una flor crezca pegándole hojas y pétalos. Todo lo que podemos hacer es rodear la mente en crecimiento con lo que necesita para crecer y tener fe en que tomará lo que necesita y crecerá" (John Holt)

Para muchos docentes el problema de la motivación en la tarea cotidiana es un escollo insalvable. La motivación ha sido muy estudiada por todas las corrientes de investigación psicológica. Hoy ya sabemos que el término no indica un movimiento (motivación viene de "mover") "desde afuera hacia adentro" (se lo denomina "incentivación") sino por lo contrario proviene "desde adentro hacia afuera" y que una persona "se motiva" a si misma. En rigor no es posible "motivar a otros" aunque ya lo hemos instalado en el lenguaje popular, sino que en realidad lo que hacemos es crear las condiciones y el clima para que los otros puedan "motivarse" (moverse) Ante cualquier duda, consultar los trabajos de Frederick Herzberg sobre la motivación.
Volviendo a la tarea educativa, el alumno "se interesa" y "se motiva" si el docente hace lo posible para ponerlo "frente a la realidad" teniendo en cuenta que una experiencia tiene sentido si se la compara y confronta con la vida que vive el alumno. La pedagogía activa es más un estado de ánimo y una actitud del docente, que un problema de aplicación de técnicas.
Se ha desarrollado entre los especialistas en educación una temática centrada en el rol de "mediación" del docente cuya función sería la de oficiar de "puente" entre el alumno y la tarea, entre el alumno y el objeto de conocimiento. El desempeño de este rol haría posible que el alumno realice su propia experiencia en el logro del saber. Este modelo de co-operación (denominado también "vinculo simétrico de co-operación complementaria": simétrico porque ambos están aprendiendo ; de co-operación porque trabajan juntos; complementaria porque el docente complementa lo que el alumno necesita, porque comenzó antes y conoce métodos de cómo aprender) tiene un punto de partida: las necesidades del alumno y un punto de llegada: la adquisición del saber "por apropiación". Nótese que la actividad : a) está centrada en el alumno b) el docente ordena los obstáculos del saber c) no ejerce violencia para lograr una "adaptación pasiva" d) el objetivo es la dificultad que debe vencer el alumno en el logro del saber e) aprender es apropiarse de los instrumentos para conocer y transformar la realidad (uno de los tres objetivos que fijó la UNESCO para la educación: aprender a ser; aprender a aprender y aprender a hacer)
En este modelo el objeto de conocimiento ya no es más propiedad exclusiva del docente sino que está afuera de ambos y la estrategia sería convocar, invitar, entusiasmar al alumno para "ir juntos en su búsqueda" constituyendo así una verdadera "aventura" del conocimiento, el cual ya no estaría para ser "acumulado" sino buscado, analizado, indagado, transformado y "construido".
Esta situación permite que el docente quede liberado de la "angustia por acumular" información para luego transmitirla en forma rutinaria y luego dedicar sus energías a desarrollar métodos de aprendizaje y de búsqueda, propuestas de materiales y experiencias, a poner en contacto con la realidad al alumno promoviendo la investigación y experimentación. En lugar de pretender que los alumnos "lo atiendan a él", el docente estará "para atender a los alumnos". Toda esta "movida" pedagógica supone un verdadero "corrimiento" en el espacio simbólico rígido de la educación tradicional, de roles, vínculos, objetos de conocimiento, metodologías, utilización de materiales, ubicación y utilización del espacio físico de aprendizaje (el aula)
Todo lo antedicho nos coloca a todos los que nos dedicamos a la educación frente al problema del cambio. Los cambios en la educación son cambios de sistemas. Pero hay una realidad y es que aun cuando los cambios en el docente estén interrelacionados con otros aspectos del sistema, no hay nada ni nadie que puede cambiar al docente si él no lo hace. Solo el docente puede cambiar al docente.
La tan mentada "pedagogía activa" requiere cambios profundos. Así como la apatía requiere para desarrollarse de un clima y de determinadas condiciones a nivel individual y social, del mismo modo el promover en las clases a los alumnos como sujetos activos, constructores de sus propios aprendizajes, requiere una re-estructuración significativa de los espacios de aprendizaje.
Esto nos lleva a la idea de un "pasaje" de una situación a otra, de un modelo a otro; de un lugar de pasividad a otro de actividad, de un modelo de exclusión a uno de inclusión que priorice la participación en la tarea educativa, única condición para que la apatía no se haga presente. Participar es "tomar una parte, la que le corresponde" en un grupo social, la apatía es "retirarla".

Textos Tomados de: www.educar.org

Autoría de:


Lic. Rodolfo Valentinirodval@speedy.com.arBuenos Aires – República Argentina.

Carta a una joven


Todos los días echo la red de mis afectos al mar de tu pulcros sentimientos.
Te veo bella como la luna, perfumada como la flor más espléndida que crece en el jardín de esta vida.
Cuando te veo por la calle con tu rostro sonriente, con tu cabello movido por el viento- cogida de la mano de tu amigo- siento una gran admiración por ti.
Eres promesa de una vida nueva, semilla ya crecida que pronto va a dar sus frutos mejorando a esta sociedad en la que te ha tocado vivir.
Me imagino que no andarás con tontadas que estropeen tus años felices de joven.
En la carrera del amor que ya percibes y siente hondamente en tu corazón, vale más quien va más despacio.
Quien mucho corre en esta ciencia eterna del amor, se estrella, posiblemente, en seguida contra el acantilado de la frustración.
Tienes tus años para acabar de tu madurar en tu lindo cuerpo –arpa de mil sonidos diferentes- y en tu madurez espiritual, es decir, en toda la gama de valores que asoman ya en tus cualidades.
Te queda tiempo para madurar. No descuides ningún momento para vivir la vida intensa y profundamente, digna y elegantemente.
Cruza los caminos de esta existencia. Escoge siempre lo mejor y lo más bello para formar una sinfonía de gozo y de júbilo en ti misma.
Huye del pasotismo y de la mediocridad consumista.
Joven, flor hermosa que crece en este paraíso, hazlo más agradable con tu sabiduría y tu ternura. Lo esperamos de ti.
¡Vive hoy feliz!
Osangacar - Chile

Wednesday, June 14, 2006


AMIGOS EN ESTE MES SE RECUERDA
AL CORAZÓN DE CRISTO.
Aquí Les Hago Llegar este Mensaje Biblico
Para que lo puedas leer y asimilar en tu vida.
un Abrazo.
Jesús te Habla Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres,yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos; (Mt, 10,32) El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí. (Mt 10, 38))«¡Qué es eso de si puedes! ¡Todo es posible para quien cree!» (Mc 9,23) Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolasen el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y heaquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Mt 28, 19-20
Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. (Juan 14,6) Como el Padre me amó, yo también os he amado a vosotros; permaneced en mi amor. (Juan 15,9)

Monday, May 22, 2006


Imágen y semejanza.

por Mamerto Menapace, publicado en La sal de la tierra, Editorial Patria Grande.

Mi tío Alejandro Brac vivía sobre la antigua ruta 11, entre Caraguatay y Malabrigo. Ese camino de tierra formaba como una picada en el monte, bordeando las vías del Ferrocarril Belgrano.
Siendo estudiante, en alguno de mis regresos al norte, aprovechaba para arrimarme hasta allá, casi siempre a caballo en compañía de mi hermano Arnoldo, que falleciera tiempo después en un accidente sobre esa misma ruta 11.
Llevo unida la imagen de este tío a uno de sus famosos cuentos. Tenía arte para contarlos, y mucha sabiduría encerrada en sus palabras. Con todo creo que este cuento ha rodado mucho dentro de mí mismo, y que el tiempo lo fue puliendo y golpeando como a los laques mapuches. Y en mi caso en un contexto guaraní, que por se el de mi infancia, siempre me ha dado astillas para mis quemazones.
Y ahí va lo sucedido. Una vuelta estaba el Niño Jesús a la costa del Paraná jugando. Como todos los niños se dedicaba a modelar figuras de animales y de pajaritos con sus manitas embarradas. Solo que él tenía el poder de darles además de la forma, la vida. Luego de trabajarlos bien, no los ponía a secar. Simplemente los colocaba en la palma de la mano y los soplaba. Es decir: los rozaba con su aliento como si les diera un beso. Y al sentirse alentados por el beso de Dios, los animalitos se estremecían de vida; y se largaban a volar, a correr, a saltar o a hacer aquello que la vida les regalaba por dentro.
Pero un día el Niño Dios quiso hacer algo realmente bonito. Iba a crear el mainumb: el picaflor. La verdad es que se esmeró al inventarlo. No quería hacerlo grande, pretendía hacerlo hermoso. Buscó entre los ivot iporá veva, las flores más lindas, los colores más brillantes y llamativos y se los colocó en la palma de la mano. En un claro del monte recogió algo del ñasaind, dejado por la luna. Del cohetí mañanero, la alborada, extrajo los colores suaves. Mezcló todo esto con un puñadito blando de retá pytá, tierra colorada del borde del Paraná. Lo amasó despacito con sus dedos divinos hasta hacer una pasta tierna y delicada. Y le dio la forma de un pajarito, en le que metió una chispa de aratirí: el relámpago.
Así lo tenía en al palma de su mano derecha, como si fuera el nido desde donde tendría que partir. Lo arrimó despacito a la boca y lo rozó apenas con sus labios para besarlo. Tocado por el soplo divino el pajarito se estremeció entero y abriendo las alas partió recto hacia arriba, para doblar en ángulo cerrado sobre sí mismo y ser una flor temblorosa frente a un racimo azul de jacarandá. Así nació el mainumb.
Pero resulta que Añá Mba'e Poch, el diablo, lo andaba espiando. Porque quería copiar lo que el Niño Dios hacía, para sacar también él algo parecido. Fue haciendo lo que le veía hacer. Y así, juntó también él un poco de los colores de las flores primorosas, le robó los tintes a la alborada, y los mezcló con claro de luna y temblor de refucilo. Buscó la greda colorada del Paraná y con sus dedos peludos y largos trató de darle forma a la pasta que había conseguido. No le salió tan prolijo, porque de apurado tenía un ojo en lo que miraba y otro en lo que hacía. Lo que siempre es feo. Cuando lo tuvo listo a su pajarito, resulta que éste no se movía. Y claro ¡que se iba a mover! Si no tenía vida adentro. Tenía que soplarlo. Pero el diablo tiene mal aliento. En cuanto Añá Mba'e Poch la arrimó a su hocico y lo quiso besar, el pobre bichito se aplastó contra la mano como para atajarse. El diablo lo tiró para arriba, a fin de que volara. Y resultó que en vez de largarse de flor en flor como el mainumb de Dios, el animalito cayó al suelo como un cascote y se desparramó todo. Así nació el cururú vaí, el escuerzo. A pesar de que tiene lindos colores, siempre anda aplastado y escondiéndose, porque lleva arriba el mal aliento del diablo.
Dios inventó el amor, con todo lo lindo que encontró, y le dio el beso de su bendición. El diablo quiso copiarlo, y lo que le salió fue el vicio, la pasión y el egoísmo. En muchas cosas se parecen, pero son muy distintos. Como el mainumb lo es del cururú vaí.


Guía de Trabajo
Cuento Imágen y semejanza, de Mamerto Menapace.Publicado en el libro Cuentos Rodados, Editorial Patria Grande.
Lectura
Realizar la lectura del cuento en grupo. Es importante que todos los presentes tengan una copia del texto. Se pueden ir turnando dos o tres personas para leer el cuento en voz alta.
Rumiando el relato
Al terminar la lectura entre todo el grupo se reconstruye el relato en forma oral (se lo vuelve a contar).
¿De qué nos habla el relato?
¿Qué hace el niño Dios?
¿Qué hace el diablo?
¿Cómo son sus respectivas creaciones? ¿Por qué?
¿Qué enseñanza ofrece el autor al final del cuento?
Descubriendo el mensaje
El cuento nos ayuda a reflexionar sobre las cosas que nacen de Dios, del bien, y las que nacen del mal.
¿En qué se parecen el colibrí y el escuerzo del relato?
Repasa los pasos de creación de cada uno y compáralos. ¿Qué diferencias encuentras?
Al final del cuento el autor compara estas dos creaciones con las obras de Dios y del diablo. Dios promueve cosas buenas… el diablo cosas malas.
¿Cómo lo puedes aplicar a tu vida?

EL CUENTO DE ESTA NUEVA SEMANA
Imágen y semejanza
por Mamerto Menapace, publicado en La sal de la tierra, Editorial Patria Grande.

Mi tío Alejandro Brac vivía sobre la antigua ruta 11, entre Caraguatay y Malabrigo. Ese camino de tierra formaba como una picada en el monte, bordeando las vías del Ferrocarril Belgrano.
Siendo estudiante, en alguno de mis regresos al norte, aprovechaba para arrimarme hasta allá, casi siempre a caballo en compañía de mi hermano Arnoldo, que falleciera tiempo después en un accidente sobre esa misma ruta 11.
Llevo unida la imagen de este tío a uno de sus famosos cuentos. Tenía arte para contarlos, y mucha sabiduría encerrada en sus palabras. Con todo creo que este cuento ha rodado mucho dentro de mí mismo, y que el tiempo lo fue puliendo y golpeando como a los laques mapuches. Y en mi caso en un contexto guaraní, que por se el de mi infancia, siempre me ha dado astillas para mis quemazones.
Y ahí va lo sucedido. Una vuelta estaba el Niño Jesús a la costa del Paraná jugando. Como todos los niños se dedicaba a modelar figuras de animales y de pajaritos con sus manitas embarradas. Solo que él tenía el poder de darles además de la forma, la vida. Luego de trabajarlos bien, no los ponía a secar. Simplemente los colocaba en la palma de la mano y los soplaba. Es decir: los rozaba con su aliento como si les diera un beso. Y al sentirse alentados por el beso de Dios, los animalitos se estremecían de vida; y se largaban a volar, a correr, a saltar o a hacer aquello que la vida les regalaba por dentro.
Pero un día el Niño Dios quiso hacer algo realmente bonito. Iba a crear el mainumb: el picaflor. La verdad es que se esmeró al inventarlo. No quería hacerlo grande, pretendía hacerlo hermoso. Buscó entre los ivot iporá veva, las flores más lindas, los colores más brillantes y llamativos y se los colocó en la palma de la mano. En un claro del monte recogió algo del ñasaind, dejado por la luna. Del cohetí mañanero, la alborada, extrajo los colores suaves. Mezcló todo esto con un puñadito blando de retá pytá, tierra colorada del borde del Paraná. Lo amasó despacito con sus dedos divinos hasta hacer una pasta tierna y delicada. Y le dio la forma de un pajarito, en le que metió una chispa de aratirí: el relámpago.
Así lo tenía en al palma de su mano derecha, como si fuera el nido desde donde tendría que partir. Lo arrimó despacito a la boca y lo rozó apenas con sus labios para besarlo. Tocado por el soplo divino el pajarito se estremeció entero y abriendo las alas partió recto hacia arriba, para doblar en ángulo cerrado sobre sí mismo y ser una flor temblorosa frente a un racimo azul de jacarandá. Así nació el mainumb.
Pero resulta que Añá Mba'e Poch, el diablo, lo andaba espiando. Porque quería copiar lo que el Niño Dios hacía, para sacar también él algo parecido. Fue haciendo lo que le veía hacer. Y así, juntó también él un poco de los colores de las flores primorosas, le robó los tintes a la alborada, y los mezcló con claro de luna y temblor de refucilo. Buscó la greda colorada del Paraná y con sus dedos peludos y largos trató de darle forma a la pasta que había conseguido. No le salió tan prolijo, porque de apurado tenía un ojo en lo que miraba y otro en lo que hacía. Lo que siempre es feo. Cuando lo tuvo listo a su pajarito, resulta que éste no se movía. Y claro ¡que se iba a mover! Si no tenía vida adentro. Tenía que soplarlo. Pero el diablo tiene mal aliento. En cuanto Añá Mba'e Poch la arrimó a su hocico y lo quiso besar, el pobre bichito se aplastó contra la mano como para atajarse. El diablo lo tiró para arriba, a fin de que volara. Y resultó que en vez de largarse de flor en flor como el mainumb de Dios, el animalito cayó al suelo como un cascote y se desparramó todo. Así nació el cururú vaí, el escuerzo. A pesar de que tiene lindos colores, siempre anda aplastado y escondiéndose, porque lleva arriba el mal aliento del diablo.
Dios inventó el amor, con todo lo lindo que encontró, y le dio el beso de su bendición. El diablo quiso copiarlo, y lo que le salió fue el vicio, la pasión y el egoísmo. En muchas cosas se parecen, pero son muy distintos. Como el mainumb lo es del cururú vaí.


Guía de Trabajo Pastoral

Cuento Imágen y semejanza, de Mamerto Menapace.Publicado en el libro Cuentos Rodados, Editorial Patria Grande.
Lectura
Realizar la lectura del cuento en grupo. Es importante que todos los presentes tengan una copia del texto. Se pueden ir turnando dos o tres personas para leer el cuento en voz alta.
Rumiando el relato
Al terminar la lectura entre todo el grupo se reconstruye el relato en forma oral (se lo vuelve a contar).
¿De qué nos habla el relato?
¿Qué hace el niño Dios?
¿Qué hace el diablo?
¿Cómo son sus respectivas creaciones? ¿Por qué?
¿Qué enseñanza ofrece el autor al final del cuento?
Descubriendo el mensaje
El cuento nos ayuda a reflexionar sobre las cosas que nacen de Dios, del bien, y las que nacen del mal.
¿En qué se parecen el colibrí y el escuerzo del relato?
Repasa los pasos de creación de cada uno y compáralos. ¿Qué diferencias encuentras?
Al final del cuento el autor compara estas dos creaciones con las obras de Dios y del diablo. Dios promueve cosas buenas… el diablo cosas malas.
¿Cómo lo puedes aplicar a tu vida?

Wednesday, May 17, 2006


EL CUENTO DE LA SEMANA
Hola Amigos de este Espacio de Creatividad y crecimiento Humano, Espero que el Cuento de Esta semana les sea de mucha Ayuda.
Además les invito a realizar los comentarios .
La mano derecha
por Mamerto Menapace, publicado en Cuentos Rodados, Editorial Patria Grande.

Este es un cuento de bichos. Y trata de Aguará, el Zorro. Don Juan, como se lo llama en el campo. Personaje lleno de astucia, y por demás aficionado a los gallineros. Pero que no deja así nomás el cuero en la estaca. Aunque a veces el hambre lo lleva a cometer imprudencias, que suele pagar caro.
Se la tenían jurada en la estancia a Don Juan. Sabían que era inútil buscarlo entre las pajas bravas del cañadón, una vez que allí se ganaba. También hubiera sido de gusto buscarlo con perros de día. Los olía de lejos y cualquier cueva le servía de escondite para hacérseles humo. De ahí que decidieron ganarle por la astucia. Conocían su preferencia por las que llevan pluma, sobre todo cuando están gordas y alejadas de la defensa normal de los gallineros cercanos a la casa.
Y así fue que le armaron la trampa. En la tapera vieja. Le ataron una gallina viva y gorda a media altura, enredándola en un alambre, entre los gajos no muy altos de un naranjo viejo. Todo parecía haber sucedido de casualidad. La gallina podría haberse alejado de la casa habitada y la noche la sorprendería picoteando en el patio lleno de yuyos en la tapera vieja. Allí se habría subido al naranjo para dormir a seguro, y un alambre quizá de cuánto tiempo olvidado, la habría enganchado dejándosela a pedir de boca a Don Juan.
Al menos esa fue la conclusión a la que llegó el Aguará luego de estudiar desde la distancia y con cautela la situación con la que se encontró aquella nochecita. El hambre lo había sacado del pajonal, y antes de arriesgar una cercanía al gallinero había querido pasar por aquel lugar para averiguar el ruido del aleteo de lo que podría ser un ave. No se dejó convencer muy fácil. Pero al fin el hambre por un lado, y su instinto de cazador solitario por el otro, lo animaron a acercarse. Y lo que vio le confirmó sus esperanzas. La gallina estaba al alcance de sus saltos, y de ninguna manera había allí arriba nada que se pareciera a una trampa. Tenía suficiente experiencia como para conocer dónde había peligro. Y la gallina estaba realmente apetitosa.
- Dios ayuda al que madruga- ; se dijo, sin percatarse de que otro había madrugado antes que él. De esto se dio cuenta recién cuando al segundo salto, y casi teniendo ya el ave entre sus dientes, al caer a tierra sintió el ¡trac! De la trampa de hierro que estaba escondida entre los pastos del suelo.
Eso no se lo había esperado. ¡Maldita gula, que lo llevó a descuidarse! La trampa no estaba entre las ramas, sino donde había puesto la pata. O mejor la mano. Porque la pinza de hierro con dientes herrumbrados, había agarrado su mano derecha justo por arriba de la muñeca. La sangre comenzó a chorrear y el frío inicial se fue convirtiendo en un agudísimo dolor que le acalambraba todo el cuerpo. Fueron inútiles los esfuerzos. Los dientes penetraban cada vez más en la coyuntura, y la trampa estaba amarrada con alambre al tronco del árbol.
Bien pronto Don Juan el Aguará comprendió que todo estaba perdido. De allí no se soltaría, ni podría llevarse aquella maldita trampa a su cueva. Luego de una noche de dolores tremendos, llegaría la madrugada y con ella el peón recorriendo al trotecito de su caballo zaino. Abriría desde arriba la tranquera, se acercaría a la tapera, se dejaría caer del caballo con el talero en la mano, arrollada la lonja sobre el puño y libre el cabo para sacudirle el golpe que lo despenaría definitivamente. De todo esto no le cabía la menor duda. Aunque a veces el dolor y su instinto de conservación lo llevaban a realizar desesperados esfuerzos por arrancar su mano derecha de la dentadura de fierro que lo atenazaba.
Y llegó la madrugada. El golpe del cierre sobre el travesaño de la tranquera lo despertó del letargo. Allí estaba el peón acercándose al trotecito sobón de su zaino. Don Juan se dio cuenta de que había llegado el momento decisivo. Había que optar. Y optó.
Arrimó con rabia sus afilados dientes a los dientes de hierro de la trampa, afirmándolas justo allí sobre la herida que producían. Cerró los ojos, y a la vez que daba un tremendo tirón, mordió con todas sus fuerzas su propia mano, cortándosela a ras del hierro.
Allí quedaría su mano derecha, mientras él, en tres patas y casi sin fuerzas, huía hacia los pajonales salvando así su vida.
Consideró preferible salvar la vida rengo, que terminar con sus cuatro patas bajo el talero del peón.
Lectura

Realizar la lectura del cuento en grupo. Es importante que todos los presentes tengan una copia del texto. Se pueden ir turnando dos o tres personas para leer el cuento en voz alta.
Rumiando el relato
Al terminar la lectura entre todo el grupo se reconstruye el relato en forma oral (se lo vuelve a contar).
¿Quién es el protagonista del relato?
¿Qué trampa le tienden y por qué?
¿Por qué cae el zorro en la trampa?
¿Cuál sería la consecuencia de su imprudencia? ¿Qué decide hacer?
¿Qué enseñanza ofrece el autor al final del cuento?
Descubriendo el mensaje
El cuento nos ayuda a reflexionar sobre las cosas que nos "atan" en la vida y nos esclavizan haciéndonos perder la libertad.
¿Has vivido alguna experiencia semejante a la que relata el cuento?
Observa y releé las actitudes del zorro antes de caer en la trampa… ¿qué cosas nos pueden hacer caer en la vida?
¿Qué decisión toma el zorro cuando ve que perderá la vida? ¿Has tenido que tomar decisiones parecidas en tu vida? ¿Hay alguna situación que te atenaza como una trampa y te hace perder tu libertad?
¿Qué mensaje nos deja el cuento? ¿Qué tiene que ver todo esto con la experiencia del pecado?
¿Recuerdas alguna frase de Jesús relacionada con el mensaje del cuento?
¿Cómo lo puedes aplicar a tu vida?

Monday, May 15, 2006


UNA JORNADA DE FORMACIÓN DECANAL
EN EXPRESIONES SIMBÓLICAS.

Este Sábado 13 de Mayo 2006, los Jóvenes de la Pastoral Juvenil del Decanato de San Felipe, han iniciado unas sesiones de Talleres Formativos, en el ámbito de las Expresiones Simbólicas de la Fe, y de Juegos Interactivos y creativos. Fue una oportunidad para dejar fluir el Espíritu y los sueños juveniles con la mirada de Jesucristo.
"Jesús Escribía su Historia, por las manos de los jóvenes".
Se trataron temáticas en relación a las caracteristicas de las dinámicas simbólicas de la fe: La Danza Sagrada, Danza Salmica, Expresión Corporal, Teatro, Pantomima, Dibujo y Arte plastico, Animación por canto y Música.
Además de ello los jovenes y las jóvenes pudieron adquirir destrezas en dinámicas de juegos interactivos y pastorales. Ha sido una experiencia enriquecedora para todos.
Tal como lo manifeste a ellos incorparare cada semana material con referencia al tema de las expresiones simbólicas de la fe. Espero sus comentarios y apoyo con sus testimonios.
Además puedes visitar este sitio que fue diseñado pexclusivamente para este tema:

OSCAR ANTONIO GARCÍA CÁRDENAS


Friday, May 12, 2006


ESTE MATERIAL QUE PUBLICO, PERTENECE AL BLOG: scriptor.org
Y FRENTE A LA TEMÁTICA DEL EVANGELIO DE JUDAS, QUE YA HE TRATADO EN OTRO MENSAJE, CONSIDERO MUY PERTINENTE QUE LO LEAS.


Preguntas y respuestas sobre Jesús, los evangelios canónicos y apócrifos, María Magdalena, Judas, el gnosticismo, el Santo Grial, Constantino, etc.
Según se aprecia por el creciente flujo de entradas en este blog, parece que hay un especial interés acerca de lo aquí publicado.

1) sobre el llamado "evangelio de Judas" [ver El llamado evangelio de Judas: clásico apócrifo gnóstico, ahora con manuscrito genuino, y también El llamado evangelio de Judas (2)... ], y2) sobre el fenómeno Código da Vinci.Pienso que es de justicia con los lectores ofrecer algunas preguntas y respuestas, autorizadas, breves y claras, sobre algunas de las fascinantes y apasionantes cuestiones implicadas en ambos asuntos. Como queda dicho, lo que aquí se escribe tiene la premisa de una búsqeda: ...On fiction & non-fiction, looking for truth, both in matter and in mode...Por fortuna, encuentro que en el website del Opus Dei se publica un amplio cuestionario acerca de 53 temas, bajo el título Jesucristo y la Iglesia. Han sido escritas por un equipo de profesores de Historia y Teología de la Universidad de Navarra.Aquí se ofrecen links con algunas de esas cuestiones. Pienso que quizá se encuentran entre las más solicitadas por los lectores de este blog:-- ¿Qué sabemos realmente de Jesús? -- ¿Qué significa la virginidad de María?-- ¿Estuvo casado San José por segunda vez? -- ¿Estaba Jesús soltero, casado o viudo?-- Situación actual de la investigación histórica sobre Jesús-- ¿Qué credibilidad histórica tiene la Biblia?-- ¿Cómo se escribieron los evangelios?-- ¿Cómo se transmitieron los evangelios? -- ¿Se puede negar la existencia histórica de Jesús?-- ¿Qué son los evangelios canónicos y los apócrifos? ¿Cuáles y cuántos son?-- ¿Qué diferencias hay entre los evangelios canónicos y los apócrifos?-- ¿Qué dicen los evangelios apócrifos?-- ¿Qué son los gnósticos?-- ¿Quién fue María Magdalena?-- ¿Qué relación tuvo Jesús con María Magdalena?-- ¿Qué dice el “Evangelio de María [Magdalena]”? -- ¿Qué pasó en la Última Cena?-- ¿Por qué condenaron a muerte a Jesús?-- ¿Cómo fue la muerte de Jesús? -- ¿Cómo se explica la resurrección de Jesús?-- ¿Pudieron haber robado el cuerpo de Jesús? -- ¿En qué consiste sustancialmente el mensaje cristiano?-- ¿Jesús quiso realmente fundar una Iglesia?-- ¿Qué es el Santo Grial? ¿Qué relaciones tiene con el Santo Cáliz?-- ¿Quién fue Constantino?-- ¿Qué fue el Edicto de Milán? -- ¿Qué sucedió en el Concilio de Nicea?

UNA MUY BUENA BIBLIOGRAFIA PARA CONSULTAR

Wednesday, May 10, 2006


LA CAPACIDAD DE VER.
UN NUEVO CUENTO PARA TRABAJAR. DISFRUTENLO

Lo inmediato y la nochepor Mamerto Menapace, publicado en La sal de la tierra, Editorial Patria Grande

Este es un cuento viejo. Lo he escuchado mucha veces y de distintas manera. Pertenece a aquello que han rodao mucho y que vienen muy golpeados. Diría que no sólo lo he sentido contar en forma de cuento, sino que a veces en mi vida de cura lo he tenido que escuchar como historia. Claro que son muchas variantes, según los casos.
Erase una noche de invierno. Y en ella una pareja que habitaba un rancho frío, por el que se colaba el viento pampero haciendo parpadear el candil de sebo que lo alumbraba. Don Ciriaco y la Nemesia, su mujer, aparentemente ya no tenían nada que decirse. Hacía añares que vivían juntos, y los hijos emplumados habían dejado el rancho buscando otros horizontes donde anidar. La ancianidad se les iba acercando despacio como para que tuvieran todo el tiempo de sentirle los pasos cansados.
Se encontraban uno frente al otro, simplemente porque el braserito improvisado con una lata, estaba entre ellos. Sus miradas clavadas en los carbones incandescentes que de vez en cuando chisporroteaban, buscaban mirar realidades muy lejanas. El diálogo ya parecía inútil. Se había desdoblado en dos monólogos interiores en el que cada uno soliloquiaba con sus propios recuerdos.
-¡Velay con mi triste suerte! - se decía Ciricaco -. Haber renunciado a tantas cosas por atarme a la Nemesia. Yo era tropero libre. Sólo los caminos eran mi querencia. Anidaba al sereno, y entre el montado y el carguero repartía mi cuerpo y mis cosas en mi libre andar de pago en pago. Pero un día me embretaron los ojos de la Nemesia, y me dejé pialar de parado nomás. Me aquerenció en este trozo de tierra, y aquí levanté este ranchito lleno de sueños, que ahora de apoco va despajando el pampero, yo que podría haber llegado a tener tropilla de un pelo con madrina y cencerro. Yo, que habría podido conocer mundo, aquí estoy, estaqueado entre dos horcones por haber creído que la Nemesia me iba a hacer feliz. Quizá la pobre no pudo dar más. Pero lo mismo. Aquí estoy y es esta mi triste suerte.
También la Nemesia tenía sus recuerdos para rumiar. Ella había sido la flor del pago. Cuántas veces los troperos al pasar habían detenido adrede sus fletes delante del rancho, con cualquier excusa, por el simple deseo de recibir de sus manos el mate cordial y prometedor. Si recordaba patente aquella tarde en que él, mozo guapo, con montado y carguero de tiro, había pedido humildemente permiso para desensillar en cualquier parte, mientras con la mirada decía bien a las claras, cual era el patio donde quería hacer pie. Tantas cosas había ella soñado aquella noche. Sus ilusiones le habían prometido un futuro feliz, con horizontes infinitamente más amplios que los de aquel rancho que terminaba con la mirada entre los cardos y el pajonal. Lo vio libre, y se imaginó que sería el creador de la libertad. Lo vio fuerte, y lo soñó el distribuidor de la firmeza y la seguridad. No estaba segura de haberse equivocado. Pero sentía pena que no le había podido llenar sus sueños.
Y así estaban los dos, en sus soliloquios, deseando imposibles y desperdiciando oportunidades. Pidiendo a Dios en el secreto de sus corazones todo aquello que creían podría llenar sus anhelos y curar sus frustraciones.
Y Dios los estaba escuchando. Como escucha todo lo que pasa por dentro del corazón de cada uno de nosotros, aunque no nos animemos a sacarlo hecho súplica y palabra. Y Tata Dios en su bondad quiso hacerles dar un paso hacia delante. Eligió a uno de sus mejores chasquis. Mandó al ángel Gabriel que fuera de un volido a llevarles su propuesta.
¡Impresionante el refucilo! A pesar de lo serenito de aquella noche de pampero frío en que las estrellas brillaban como nunca, el rancho fue sacudido por el trueno, y un relámpago lo llenó de luz. La Nemesia se santiguó, como en un conjuro, mientras que Ciriaco levantó instintivamente el brazo izquierdo a la altura de la cara, como si en él tuviera enrollado el poncho.
-¡Nómbrese a Dios! ¡La paz con ustedes! ¡No tengan miedo! - dijo Gabriel con tono tranquilo, como para infundirles confianza.
No podían creer lo que sus ojos veían a pesar del encandilamiento. En su mismo rancho, una ángel del cielo había aparecido, y les hablaba. Si parecía un sueño. Pero no. Ahí estaba, todo resplandeciente, hecho un temblor de luz, trayéndoles un mensaje del mismo Tata Dios para ellos dos.
-¡Nómbrese a Dios! ¡La paz esté con ustedes! - volvió a repetir el arcángel San Gabriel -. Vengo de parte de Tata Dios para anunciarles que El ha escuchado lo que ustedes piensan ,desean y andan diciéndose en su corazón. Y ahora les manda el siguiente recado: tres deseos se les van a cumplir. Los primeros que ustedes pidan. Usted, doña Nemesia, tiene derecho a pedir individualmente un deseo. El primero que pida en voz alta se le va a cumplir en el acto. Lo mismo para usted, don Ciriaco. Lo primero que se le ocurra en voz alta será cumplido en el acto. Piénselo bien cada uno. Porque más luego, tendrán todavía la oportunidad de un tercer deseo. Pero para que éste se realice tendrán que ponerse de acuerdo los dos y pedirlo en forma conjunta. Ya saben: piénsenlo bien, y que Dios esté con ustedes.
Dichas estas palabras el ángel desapareció como había venido, en medio de un refucilo de luces y temblor de plumas.
Imagínense cómo habrán quedado los dos esposos con semejante sorpresa. No podía hacerse a la idea. Pero al final tomaron conciencia de que la cosa era cierta. La primera en reaccionar fue la Nemesia. Como fuera de sí por la emoción, se levantó de un salto y tomando el banquito donde estaba sentada lo dio vueltas dando la espalda a su esposo, mientras le decía:
- ¡Por favor Ciriaco, no me digas nada, no me hables! Dejame pensar a solar lo que tendré que pedir. - Y luego exclamó para sí: ¡Ay, mi diosito lindo! Quien lo hubiera imaginado! Podré al fin cumplir mis sueños. Esos que el Ciriaco nunca pudo darme -.
Y extasiada consigo misma comenzó a pasar a toda velocidad la película de sus sueños, sus deseo y sus ambiciones personales. Pensó en pedir de nuevo la juventud, la belleza, las oportunidades. Luego se imaginó que todo eso era poco. Pediría plata, salud, larga vida. Tampoco así quedaba satisfecha del todo. Debería pedir además amistades, un palacio, vestidos, cantidad de sirvientes, y la oportunidad de hacer fiestas todas las semanas.
Mientras la Nemesia continuaba su soliloquio fantasioso, el Ciriaco hacía más o menos lo mismo. Dando vueltas la cabeza de vaca que le servía de asiento, comenzó a golpearse despacito las botas con la lonja de su rebenque, mientras soltaba la tropilla de ambiciones por los campos de su imaginación. Ya se veía al trotecito del redomón haciendo punta a su tropilla de un pelo, con madrina zaina y cencerro cantor. La estancia que pensaba pedir no tendría límites, y la hacienda que la poblaría no necesitaría ser contada. Hasta donde diera la vista, campo y cielo, todo sería de don Ciriaco.
En estos y otros pensamientos estaban ambos, mientras la noche seguía su curso y el pampero enfriaba cada vez más el interior del rancho. Entumecida por la inmovilidad y la temperatura exterior, la Nemesia volvió a la realidad buscando con los ojos el brasero. Se dio vuelta y volvió a estirar sus manos sobre él para calentarse un poco. Y cayó en la trampa. Al ver aquellas brasas rojas y sobre ellas la parrillita, no va y se le cruza el maldito con una tentación haciéndole imaginar un chorizo chirriando sobre los carbones encendidos. Imaginarlo y desearlo es casi lo mismo. Lo peor fue que lo expresó en voz alta:
-¡Qué hermosas brasas! ¡Cómo me gustaría tener aquí sobre la parrillita un chorizo de dos cuartas de largo asándose!
¡Para qué lo habrá dicho! Aunque ni se le había pasado por la mente que este sería su pedido, de hecho lo fue. Decirlo y suceder fue lo mismo. Porque en ese preciso instante un hermoso chorizo aparecido milagrosamente goteando grasa en el centro del brasero, sobre la parrillita.
Nemesia pegó un grito. Pero ya era tarde. Su pedido estaba realizado. Se quedó atónita mirando el fuego y sintiendo el crepitar de las gotitas de grasa al caer sobre las brasas, mientras un humo apetitosos comenzaba a llenar el rancho. Ciriaco, que casi ni había escuchado a su mujer, volvía la realidad con su grito. Fue ver, y darse cuenta de lo sucedido. Y como era hombre de genio arrebatado y de palabra rápida, también él cayó en la trampa que parecía pensada por el mismo Mandinga. Se levantó de un salto y dirigiéndose a su mujer la apostrofó:
-¡Pero mujer! Tenías que ser siempre la misma. Mirá lo que has hecho. Venir a gastar la gran oportunidad de tu vida pidiendo solamente un miserable chorizo. Si sería como para sacarte zumbando ahora mismo del rancho. Tenías que ser vos, siempre la misma arrebatada, incapaz de pensar con la cabeza antes de meter la pata. ¡Cómo me gustaría que este chorizo se te pegar en la nariz y no te lo pudieras sacar!
¡Para qué lo habrá dicho! Porque el hombre no imaginó que al decir aquello estaba expresando en voz alta su primer deseo. De esto solo se percató cuando ante sus ojos asombrados vio cómo el chorizo pegaba un brinco desde el brasero para ir a colgarse de la punta de la nariz de Nemesia. Imagínense el grito de dolor y de rabia de la mujer al sentir que su nariz ardía por la quemadura, lo mismo que sus dedos al querer sacárselo.
La escena que siguió no es para describir, sino para imaginar. Porque ahora le tocó el turno a la Nemesia, que arremetió con todo lo peor de su abundante vocabulario para hacerle sentir al Ciriaco la enormidad de lo que acababa de realizar. Porque no sólo había malgastado también él su oportunidad, sino que lo había hecho provocándole semejante estropicio a ella.
Todo fue inútil para calmarla. El Ciriaco se arrodilló, suplicó, lloró, prometió, quiso hacer que la Nemesia se calmara para reflexionar. Pero nada. Y no ea para menos. Gritaba pidiendo que se llamara inmediatamente al ángel para que en forma conjunta le pidieran que se pudiera sacar de su nariz ese maldito chorizo que la estaba martirizando.
Ciriaco sintió que el mundo se le venía abajo. Acababan de desperdiciar ambos su oportunidad personal, y ahora veía con angustia que tendrían que malgastar también la tercera posibilidad de ser felices, simplemente tratando de arreglar el desastre que habían provocado. Pero no le quedaba otra alternativa que ceder. Y con pena cedió.
El ángel fue llamado. Apareció en el pobre rancho llenándolo nuevamente de luz. Escuchó con bondad la súplica compungida del hombre en favor de su mujer, y simplemente dijo:
-¡Hágase como ustedes han deseado!
En aquel mismo instante todo volvió a estar como al principio. Solamente que a la pobre Nemesia le quedó ardiendo la nariz, y por todo el rancho los cuzcos y perros grandes andaban husmeando en busca del chorizo desaparecido.
A veces se me ocurre pensar que el cuento podría haber terminado diferente, si lo hubiera podido inventar yo. Me lo imaginaría al Ciriaco tomándolo de las manas a la Nemesia, y mirándola profundamente a los ojos, le diría:
-Al fin tengo la oportunidad de cumplir tus sueños. Quisiera saber cuáles son tus esperanzas y anhelos, porque deseo gastar esta gran oportunidad de mi vida, en tu favor.
Emocionada la Nemesia le respondería más o menos de la misma manera. Gastaría su oportunidad pidiendo que se cumplieran los sueños de Ciricaco.
Y todavía les quedaría la tercera posibilidad conjunto. Sugiero que la piensen ustedes mismos. Porque este cuento tiene que completarlos cada uno según el momento del cuento en que esté.
Guía de Trabajo Pastoral por Marcelo A. Murúa
Cuento Lo inmediato y la noche, de Mamerto Menapace.Publicado en el libro La sal de la Tierra, Editorial Patria Grande.
LecturaRealizar la lectura del cuento en grupo. Es importante que todos los presentes tengan una copia del texto. Se pueden ir turnando dos o tres personas para leer el cuento en voz alta.
Rumiando el relatoAl terminar la lectura entre todo el grupo se reconstruye el relato en forma oral (se lo vuelve a contar).
¿De qué nos habla el autor en el cuento?
¿Por qué habla de la jaula de la luz?
¿Qué nos dice de la noche y las estrellas?
Elegir una frase del texto (releerlo rápido para ubicarla) que más le haya llegado/impactado a cada uno y compartirla en voz alta.
Descubriendo el mensajeEl cuento nos habla de la luz y de la noche. Estamos acostumbrados a adjudicar significados positivos a la luz, pero Mamerto nos sorprende descubriéndonos un aspecto menos considerado, el deslumbramiento, o exceso de luz que nos puede quitar la capacidad de ver, de hacer silencio, de buscar… La noche, figura de la oscuridad interior y de la apertura a lo nuevo, se presenta como espacio creativo y fecundo, momento de gestación de utopías, que engendra y nos recuerda nuestra capacidad de volar y trascender..
En tu vida, ¿qué cosas te causan este deslumbramiento de lo inmediato que dificulta percibir las cosas importantes o destierran de nosotros la capacidad de volar?
¿Hay estrellas en tu vida que orienten tus sueños, tus utopías, que amplíen el horizonte de lo cotidiano? ¿Eres fiel a esas utopías que el Señor va poniendo en tu camino?
La oscuridad nos da la oportunidad del silencio y nos capacita para la búsqueda, ¿cómo vives esto en tu vida? ¿Tienes momentos de silencio, te regalas espacios de búsqueda?
¿Qué aprendes del cuento para tu vida? ¿Cómo puedes aplicar el mensaje del cuento?
Compromiso para la vidaSintetizar en una frase el mensaje que has descubierto en el cuento para tu vida.
Compartirlo con los demás.
Para terminar: la oración en comúnLeer entre todos la oración y luego poner en común las intenciones de cada uno.

Terminar con una canción.

Silencio, noche y renuncia
Señor,enséñame a hacer silencio,a callar en el interior.Abre mis oídosa la escucha profunda…para conocer tu voz.
Señor,anímame a hacer noche,a cerrar los ojospara abrir el corazón.Descubreme tu miradaenséñame a buscar más allá.
Señor,muéstrame el camino de la renuncia,que callepara que tu hables,que no vea,para que tu me me hagas mirar(con tu mirada)que me despojepara comenzar a buscar de nuevo.
Libera en mí, Señor de la Vida,la fecundidad del silencio,de la noche y la renuncia,para aprender,para descubrir,para recuperar ideales y sueños,para vivir la utopía del Evangelio
- Que así sea, Señor -